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Mito de Garan, Dexerne y la aparición de Firo

Mito de Garan, Dexerne y la aparición de Firo:

Garan aburrido de estar solo en el frío y solitario vacío, decidió crear un mundo el cual contemplar. Para crear la tierra, se cortó una de las tres alas, la más marrón y la comprimió, creando así una masa de tierra árida. A continuación, se recortó su segunda ala, que era blanca, cogió el trozo más grande y creó el sol; con el trozo más pequeño, creó la luna, pero al ser tan pequeña y tan comprimida quedó grisácea.

Garan esperó, pero vio que era imposible que, en semejante, tierra árida pudiera crecer ningún ser vivo, tal cosa le hizo llorar. Sus lágrimas cayeron sobre la tierra, creando los mares y ríos. Después, se hizo un pequeño corte sobre su muñeca, dejando caer unas cuantas gotas de sangre sobre la tierra, aun inhabitable. De esas gotas, comenzaron a brotar plantas y árboles. Para crear los habitantes del mar, lanzó trozos de sus uñas en los mares y los ríos, saliendo de ellas animales marinos. Algunos trozos cayeron a la tierra, creando así los animales terrestres.

Entonces contento por su creación, decidió taparla, para que pudiera crecer; Se cortó su tercera ala, la más negra, creando una enorme manta, para tapar este nuevo mundo, agujereó la manta para que pudiera pasar la luz y tapó el mundo.

Mientras esperaba, Garan creó un semigaran (semidiós), él lo llamó Dexerne, creado a partir de la parte más bondadosa de su alma. Dexerne era una semidiosa muy inteligente y bondadosa. Al ver el mundo que había creado Garan y todo su malgastado cuerpo para crearlo, le dijo que quería bajaría a aquella tierra. Garan la dejo bajar a aquel mundo.

Dexerne utilizó uno de sus cuernos para crear las fuerzas de la naturaleza, uno transparente para crear el viento, uno azul lo lanzó al aire para crear la lluvia y uno amarillo para crear los rayos y truenos, clavó un cuerno marrón en la tierra creando los terremotos y otro en los mares para crear las mareas. Aún le quedó un último cuerno, que no uso.  

Dexerne tenía las patas más largas que las jirafas, con ellas camino por todo el mundo de Garan, comprobando que todo se desarrollaba bien, y también le informaba de lo que ocurría en la tierra.

Aun así, Garan se fijó que todo era igual en este mundo y lo veía aburrido, lo acercó un poco al sol, provocando que se comenzaran a quemar los bosques. De este fuego, salió Firo, que se dedicó a destruir todo lo que tenía a su alcance. Dexerne consiguió aplacar las llamas del bosque con la ayuda de los animales, pero Firo seguía destruyendo y quemando todo. Firo intentó apoderarse del lugar de Dexerne. Garan enfadado con él, lo cogió y como todavía no paraba, Garan soplo sobre Firo apagándolo, pero chispas saltaron sobre la tierra creando a los seres humanos. Firo escarmentado, decidió ayudar a Garan, con su fuego y calor. Firo decidió descansó bajo tierra, dando origen a los volcanes y con ello las montañas y un núcleo caliente. Garan tenía las garras quemadas, así que no pudo volver a tocar el mundo que creó.

Garan pidió a Dexerne que volviera con él, pero ella quería conocer a aquellos seres que aparecieron por las chispas de Firo. Al principio, los seres humanos compartieron la tierra con los demás seres y Dexerne los ayudó. Pero rápidamente se volvieron codiciosos y siempre querían más, en poco tiempo se apropiaron de tierra y mar. Dexerne se ocultó en el bosque más espeso.

Pero llegó a tal extremo su destrucción que el bosque donde Dexerne se escondía fue deforestado. Dexerne que, aunque era inteligente, también era buena y piadosa les intento comprender, pero el ser humano no quiso escucharla. Le cortaron la cabeza para hacerse el ser más poderoso. Garan que observaba horrorizado como le cortaron la cabeza a la semidiosa, lanzó una maldición, haciendo que los humanos fueran mortales y su vida limitada. Y que al final de esa vida, se volvieran chispa y volvieran con Firo.

Dexerne volvió con Garan. Triste por la decapitación de Dexerne usó un diente para curarla. Dexerne aun pensando que podrían cambiar, usó su último cuerno, era blanco y daría al mundo un velo de bondad y esperanza, que según Dexerne, es lo que les faltaba a los humanos.

Desde entonces, Firo se alimenta de las chispas del ser humano, y Garan y Dexerne observan cómo el mundo evoluciona y se abren paso los humanos sobre este mundo que él da por perdido y que ella aún da esperanzas para que pueda cambiar en cualquier momento.
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[Off: esta historia quedo dos veces consecutivas en primer puesto del concurso de mitos]