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Los asesinos de Noir

Una visita mal parada

El coche en marcha rugía frente al portal de la casa, el hombre timbró una vez, y una segunda… Miraba por los cristales al lado de la puerta. Nadie respondía. Tocó una tercera. De una ventana próxima se asomó una señora. 
- Disculpe, señora- reculó el hombre sin pisar el césped para que la señora lo viera y poder hablar.- No sabrá usted cuándo volverá el hombre que vive aquí, en el 1ºA. 
- No sé quién serás, pero el hombre que vivía allí ya hace como 8 años que se marchó. Por lo visto se casó o algo y como el piso les era pequeño se mudaron.
- Ya veo…- se rascó el cuello- ¿y no sabrá usted por casualidad a dónde?
- No, la verdad es que aquel hombre imponía bastante como para ir a pedirle cotilleo- dijo la mujer mientras empezaba a tender la ropa.
- Vale, siento las molestias- se encaminó al coche y se sentó sin moverse.- A donde podría haberse ido ese hombre…- marcó un número de teléfono mientras ponía el manos libres y arrancaba.
- 101 al habla ¿dígame?- respondieron.
- Hack, soy Boris, te acuerdas que me debes un favor. Pues necesito que busques a alguien.
- Está bien, pero cada vez que tienes que buscar a alguien acabas cogiendo un avión. Creo que tendrías que ir preparando las maletas.

Al día siguiente Boris estaba en otro estado frente a una valla blanca donde en el interior había un precioso jardín y una casa al estilo película estadunidense. No había timbre y la valla parecía abierta, así que deslizó suavemente la puerta. Caminó por un paseo de piedra evitando pisar el césped hasta llegar a la puerta de la casa pero antes de timbrar apareció una preciosa niña de claro cabello que vestía un vestido rojizo y un lazo. Estaba riendo y saltando antes de pararse en seco al ver al hombre en la puerta. Antes de que Boris pudiera ni mover un brazo, aparecieron dos perros, un dóberman y un rottweiler, que se colocaron junto a la niña gruñendo al intruso. 
- ¡Mamá! Tenemos visita- exclamó la niña mientras volvía a desparecer por la esquina de la casa.
Boris aprovechó para tocar el timbre, sin quitarles el ojo a los dos animales que se habían sentado allí, vigilándole.
- Buenas tardes.- saludó una mujer abriendo la puerta- ¿En qué puedo ayudarle?
Otro impacto para el hombre, en ver la hermosura de mujer que había abierto la puerta. La niña apareció detrás de su madre agarrándole de la ropa.
- ¡Ah! Si, perdone- se desembelesó por la imagen- Donde están mis modales. Soy Boris, y estoy buscando a un amigo llamado Leónidas
- ¿Qué requiere de él?- preguntó con frialdad.- entienda que no puedo dejar pasar a un desconocido que se presenta así.- dijo mientras hacía que la niña se fuera al interior de la casa.
- Mi aspecto la ha sorprendido, lo siento. Pero es lo que tiene que trabaje en las fuerzas militares.
- Él ya no tiene nada que ver con eso, así que por favor márchese- comentaba ya cerrando un poco la puerta.
Boris puso el pie para evitar que cerrara del todo, a lo que los perros se lanzaron en ver la escena. El hombre reculó mientras la mujer cerraba del todo y los perros se ponían frente a la puerta.
- ¡¡Que es todo este jaleo!!- se alzó una voz desde la ventana del primer piso de la casa.
Boris ya fuera del jardín y en la acera de la calle vio cómo se asomaba Leónidas. 
- ¿Boris?- se extrañó apoyado en el marco de la ventana.
- ¡El mismo!- sonrió mientras agitaba el brazo.- Vaya seguridad que tienes en casa.
- Bajo ahora- finalizó cerrando la ventana.
A Clarisse no le hacía gracia que su marido se volviera a juntar con cosas relacionadas a su pasado militar. Por lo que le regañó para que no fuera, aun así él salió de la casa alegando que, si no hablaba con él y lo echaba, él volvería una y otra vez.
- Zeke, Lucca, abajo- dijo Leo al salir por la puerta.
Obedientes los dos perros se tumbaron y se dejaron acariciar mientras recibían unas palmadas acompañado de “buen chico, buen chico”. Leo dejó a los perros y salió fuera.
- Cuánto tiempo ¿no?- sonrió abriendo los brazos, pero Leo rechazó ese gesto.
- ¿Qué trae por aquí? Juraría que no le di a nadie mi dirección.
- Hice trampa y contacte con Hack, para que te buscara. Mira que mudarte y no decírmelo- se apoyó en su coche que estaba aparcado.
- He dejado la militancia y lo sabes, mi mujer no quiere saber nada de ello- intentó dejarle claro des del principio el poco interés de lo que pudiera traer.
- Vamos, llevamos más de 9 años sin vernos y así me saludas. Vamos a un bar a tomar algo.- abrió la puerta.
- No, ya no soy como antes.- dijo firme a lo que Boris soltó un suspiró y rebuscó en la guantera del coche.
- ¿Incluso si te digo que traigo información sobre Noir?- sonrió mientras agitaba la carpeta con papeles que Jake le dio. 
Leo desconfiado la cogió y observó los papeles por encima, su cara no cambió, pero cuando Boris abrió la puerta del copiloto, subió sin mediar palabra.
- ¿De dónde has sacado esto?- habló por fin Leónidas. 
- No puedo decírtelo, pero no te preocupes esos son los documentos originales y solo yo los he visto.- arrancó el coche- es algo peligroso ¿no es cierto? Pero cuando estábamos en el campo de batalla nos reíamos de ese grupo de asalto fantasma llamado Noir. Y ahora están en un sitio donde no hay guerras.
- Boris, ya he cerrado ese capítulo de mi vida. Ya no quiero saber nada de todo esto.
- ¡Venga ya! Tú, el general conocido por ser un increíble francotirador. Donde ponía el ojo, caía la bala. ¡Me has de decir que dentro de esas venas tuyas, no corre aun la sangre de ese salvaje militar y estratega?- le señaló.- ¿has asentado la cabeza por una familia? No me hagas reír. Sé que lo que has vivido en el campo de batalla te ha debido marcar y no puedes dejarlo. Sabes que no puedes vivir sin sostener un arma en tus manos y una vida a tus ojos.
- ¡¡CALLA!!- rugió en enfado ante las palabras de Boris.- ¡Que sabrás tú! De lo que quiero y dejo de querer.
Ambos se quedaron callados y Boris paró el coche en la cuneta de la carretera. Varios coches pasaron lanzados a su lado antes de que ninguno de los dos volviera a hablar. 
- Leo… No he venido solo para enseñarte esos papeles. También lo he hecho porque quería venir a pedir tus increíbles dotes y habilidades. Estamos creando un grupo rebelde para hacer varios asaltos, pero no conseguimos organizar bien al grupo. Yo propuse contactar contigo. Cuando me dieron las vacaciones, aproveché para buscar a exmilitares para pedir su colaboración. Necesitamos tus ideas de estratega.
- Lo mismo dijeron ellos- suspiró de forma inaudible para que Boris no lo oyera. 
- ¿Qué dices? ¿Te lo pensarás al menos?
- Boris, no puedo dejar a mi familia. Ahora ellas lo son todo para mí. Puede que tú nunca vayas a entender eso. 
- ¿No está tu hija orgullosa de ver todas las medallas que tienes? ¿No crees que ella podría fardar si su padre está luchando?
- Ya, y ¿cómo le dirás que su padre se ha muerto a saber en qué colina, selva o mierda de pelea tonta? ¿Tú que crees que preferirá? ¿medallas o a su padre?- abrió la puerta, saliendo del coche.
- Leo, ¿A dónde vas?- bajó también Boris y fue detrás.
La cuneta donde habían parado daba a un pequeño bosque de pinos. Entre dos casas de campo. Leo saltó la cuerda metálica que había y entró dentro del terreno seguido de Boris. En llegar más o menos al centro. Tiró la carpeta al suelo y sacó del bolsillo de su chaqueta una caja de cerillas. Prendió una y la dejó caer encima de la carpeta que poco a poco empezó a arder.
- ¿¡Pero qué haces?!- fue a socorrer Boris a los papeles pero Leo se impidió acercarse.
- Esto es lo mejor. Para todos. 
- Eso era una pista para encontrarlos.
Leo agarraba del brazo a Boris para que no se acercara al fuego que ahora ardía con fuerza sobre los papeles. Cuando le soltó ya solo quedaban cenizas.
- Me marcho ya. Solo por tu seguridad, no vengas más- se giró Leo
- Mucho secretismo para querer vivir una vida normal- protestó Boris dándole una patada a las cenizas que se esparcieron por el aire.

Tras marcharse Leónidas, Boris permaneció al lado de su  coche mientras intentaba meditar sobre lo ocurrido. Suspiró varias veces y se subió al coche de nuevo. 
- Al habla 101- sonó la voz por el altavoz del manos libres del automóvil.
- Al final, parece que las cosas no pintan bien. Tenías tu razón al decir que ya no podíamos contar con él- hablaba forzadamente Boris.- Eso ha sido, rápido y silencioso...
- Te lo había dicho. Es muy raro que alguien se esfume y no deje rastro como lo hizo él. Me hiciste buscarlo y lo encontré. Pero si realmente tiene algo que ver con Noir estas en peligro ¿me oyes? ¿¿Boris??- se alarmaba la voz de la otra línea al escuchar como una respiración forzada.
- Te oigo- soltó un quejido y observaba como la sangre empezaba a abandonar su cuerpo- ¿Has recibido los papeles?
- Sí, ahora están a buen recaudo.
- Confió en vosotros. No creo que pueda hacer más.- suspiró como abandonando su cuerpo.- Sabes, no ha perdido facultades como francotirador. Un disparo limpio y directo…
- ¿Boris?¡¡Boris!!- la línea se cortó al chocar el coche contra el quitamiedos de la carretera y caer por el terraplén, precipitándose al vacío.
La explosión del vehículo alertó a los vecinos y policías, que no pudieron identificar al cadáver del conductor por el mal estado en que quedó después de la explosión y la colisión.

Los asesinos de Noir


Jake en busca de pistas


Ya habían pasado otros dos meses desde la desaparición del detective Ray. Jake había dado parte de su desaparición, pero ningún familiar o conocido apareció para saber más. El policía, junto con Lui, el informador, buscaron información sobre el pasado de Ray para poder contactar con algún familiar. Según le contó Lui, Ray tenía una familia y una hermana pequeña, pero que un día entraron en su casa a robar mientras él estaba en la universidad, cuando volvió encontró a su padre apuñalado en el despacho, a su madre en el salón muerta y su hermana pequeña había desaparecido. Después de aquel incidente, Ray, se había estado culpando por no haber estado en casa. Y dedicó su vida a buscar a su hermana, hasta tal punto que dejó los estudios de derecho para hacer de detective y poder centrarse en su búsqueda. Jake consiguió localizar las tumbas de los padres de Ray y decidió ir hasta allí. Habían vivido en una zona residencial a las afueras de la gran ciudad. Estaba algo lejos y primero tuvo que atravesar el pequeño pueblo de casas iguales, dúplex con jardín y garaje. Tras unos kilómetros más, encontró el cementerio. Una bonita llanura de césped verde, en algunos lugares más cuidados que en otros, se notaba sobre todo en las flores y el color de las lapidas, que las más recientes y limpias eran blancas y las de peor estado ni se leían los nombres por la suciedad y maleza.
Jake estuvo cerca de quince minutos dando vueltas para encontrarlos, hasta que al final el conserje/jardinero se le acercó.
- Buenas, señor, ¿le puedo ayudar?- habló mientras se sacaba la borra
- Sí, por casualidad no sabría dónde están las lapidas de...- rebuscó para enseñarle un papel- la señora Muriel y el señor Gerbil Collins.
- Sí, claro por aquí.- indicó el hombre- Eran una buena familia, la gente del barrio los conocían. La señora Muriel se encargaba de los más necesitados y el señor Gerbil era un médico muy reconocido, tenía laboratorio propio, ahora abandonado. Una pena que unos desequilibrados hubieran tomado sus vidas de esa forma.
- Ya, ¿y sus hijos?
- ¡Oh! El travieso Ray y la pequeña Susan, les gustaba pasear mucho con sus padres. En aquella época trabajaba de jardinero en el parque, allí siempre venían a verme y saludarme. Una pena que Ray acabara tirando su vida por la borda y que Susan apareciera poco después... Por cierto, ¿Qué le trae hasta estas personas?
- ¡Espere! ¿Susan apareció?
- Sí, la policía encontró no muy lejos, dos días después, el cuerpo de una niña. Ray decía que no era su hermana, pero no le culpamos, estaba ya muy mal. Tras las pruebas esas que hacen los policías, el ADN o eso, demostraron que si era Susan Collins. Al final, en la lápida de la madre pusieron también el nombre de la hermana. Creo que es por ello que Ray no volvió nunca a pisar este sitio. Estaba obsesionado de que ella seguía viva.- Comentó parándose por fin.
- Toda una tragedia, sí...- se agachó con un quejido, Jake.
Observó las lapidas, limpias y con flores frescas. Dos lapidas la del señor Gerbil Collins y al lado la señora Muriel Collins y la pequeña Susan Collins.
- Veo que aun vienen a cuidarlas. Se ve que son importantes- comentó Jake
- ¡Qué va! Fueron importantes de vida, pero ya sabes "a rey muerto, rey puesto", ahora todos hablan de ellos de vez en cuando como un recuerdo, no se molestan a venir hasta aquí para verles.
- Entonces...- alzó la vista.
- No, no, no es trabajo mío. De vez en cuando llega un hombre vestido de negro, dejas las flores y se marcha. Otras veces, llega junto a una chica. Él se queda junto a un coche negro de cristales tintados, mientras ella sube hasta aquí y limpia un poco, deja flores y pasa un rato. Luego se marchan. Ella sobretodo viene en días fechados, como la data de fallecimiento o en los cumpleaños.
- ¿Cómo eran esas personas?- se alzó Jake, pensando que tal vez, por muy remota que fuera la posibilidad, podría tratarse de Ray.
- El hombre era un adulto con gafas, pelo negro corto y peinado hacia atrás, constitución más bien delgada. Vamos, el típico hombre trabajador de ciudad. Pero ella en cambio, lucia ropa más vistosa cuando venía, para mí que parecía una famosa de esas de televisión, pero no sé. Debe de ser de altura media, de cara bonita y parece de constitución débil, pero eso ya es mi punto de vista. Su pelo debe ser un marrón blancoso y suele llevar gafas de sol.- comentó mientras miraba alrededor- y a todo esto... ¿Qué es usted para la familia?
- Se podría decir que soy un amigo de trabajo de Ray.
- Bueno, parece que me reclama. Si necesita algo, estaré en la garita- dijo mientras miraba el busca que había empezado a sonar.
- Vale, muchas gracias.
Jake se quedó un poco más junto a las tumbas, sacó su pitillera pero no llegó a encender el cigarro. En teoría, había dejado de fumar por el nieto que estaba de camino. Su hija siempre había estado protestando que fumaba mucho, así que se prometió a si mismo que lo dejaría cuando fuese a ser abuelo. Remoloneó un poco frente a la idea de una calada, pero al final se volvió al coche. Deambuló por las calles hasta dar con la dirección de la casa de los señores Collins. No se esperaba que en llegar allí, la casa estaría calcinada. Bajó del vehículo y caminó por el seco césped de la quemada casa.
- Disculpe, señor, ¡Señor!- le llamaba una mujer joven que se encontraba al otro lado de la valla, debía ser la vecina- Si busca mirar casas para comprar, es la calle siguiente.
- No, no. Se equivoca. Solo miraba, llama mucho la atención esa casa en ruinas. Sobre todo si toda la calle está llena de casas iguales.- respondió Jake acercándose a la valla de madera.
- Ya, le entiendo. Aunque parece ser que el dueño no la quiere arreglar, así que.- comentó la joven.
- ¿Sabes quién es el dueño?
- Si no voy mal, el hijo de la familia. No sé si sabrá, pero hubo un accidente muy feo en esa casa. Yo me mudé aquí un poco antes de los asesinatos, y pasé miedo por mi vida al igual que el día del incendio tuve miedo de que me quemaran la casa también. Según se rumoreaba, fue un accidente de gas.
- ¿De gas? ¿en esta clase de casas?
- Sí, es raro, en teoría son totalmente eléctricas, pero por alguna razón ellos tenían en el sótano algunos aparatos que iban a gas. Pero por suerte, el día del incendio no había nadie viviendo ya.
- ¿Cuánto hace del incendio?
- No estoy segura, hará 5 meses o así. – meditó la chica entonces miró hacia la calle asegurándose que no pasaba nadie y entonces se acercó un poco más a la valla y tapándose un poco la boca habló más bajito- Si le digo la verdad, esa familia era muy extraña, para mí que escondían algo. Eran unos vecinos perfectos, parecían sacados de una de esas familias de películas. Esa clase de personas solo ocultan cosas en el fondo. Pero aquí parece que todos los veían como gente de lo más normal y buena. Si lo piensas cuando se construyó esta urbanización ellos ya estaban aquí, poco a poco fueron llegando los demás, pero ellos consiguieron seguir siempre en boca de todos. Hasta el final, ahora ya se van olvidando de ellos, pero aun así todos los recuerdan como una familia agradable y perfecta.
- ¡Marí! ¿Qué estás haciendo? ¿no te he dicho que no hables con desconocidos? ¡Entra en casa!- le llamó con voz grabe un hombre desde la puerta de su casa.
- ¡Voy! Solo le estaba ayudando al señor con unas indicaciones...- le protestó- Señor, si sigue hasta las afueras encontrara un restaurante con un buen menú a bajo precio y a la derecha un camino de tierra. Si quiere pasar el rato y entretenerse, allí encontraras algo.
- ¡Marí!- gritaron.
- ¡Voy!- respondió.- Que se divierta- dio media vuelta y se volvió a casa.
Jake se alejó de la valla y se centró de nuevo en la casa ennegrecida. No quedaba nada más allá de un o dos pilares de hormigón. La casa estaba rodeada por un cordón policial que prohibía el paso por peligro. Jake pasó por debajo y comenzó a explorar lo que quedaba de aquel dúplex. No había sobrevivido nada al fuego. Aun así, rebuscando encontró algunos muebles algo chamuscados, pero reconocibles. Después de ver que no había nada que valiera la pena, se volvió a montar en el coche. Entonces, puso rumbo hacia el lugar que la chica había dicho, de igual forma tenía ganas de comer y no sabía dónde había un sitio cerca. Vente minutos después, estaba aparcando en el parking del establecimiento. Comió el menú del día, no estaba mal para ser un restaurante de carretera. Tras acabarse el café y ya de nuevo en la carretera, se metió por un camino de tierra rodeado de árboles, donde pronto encontró una valla metálica rota. Paró el coche y se bajó. No podría entrar en coche pero si a pie. Vio en el suelo un cartel que indicaba que era propiedad privada y solo podían pasar personas autorizadas, en sus buenos tiempos seguro estuvo colgada en la entrada.
- ¿Qué clase de basurero es este?- comentaba para sí Jake mientras pisaba algunas planchas de metal que se habían desprendido del edificio.
Caminó hacia el destartalado edificio viendo que en cualquier momento se podría venir abajo. No había puerta alguna, el tiempo o algunos gamberros ya se la habían llevado. En un lateral de lo que quedaba de muro se podían ver en relieve las palabras "L.E.Collins".
- Vaya, esto debe de ser el famoso laboratorio- silbó mientras buscaba su encendedor en el bolsillo.
El interior estaba oscuro, pero muchas de las planchas del techo se habían movido o caído, dejando que pequeños rayos de luz bajase para iluminar algunas zonas.
- Si la policía no encontró nada en su momento, ¿Qué habría de encontrar yo?- farfullaba Jake mientras posaba su mano sobre algo que parecía una mesa.
El laboratorio era una gran nave industrial, ahora desmoronada, llena de cristales por el suelo, no solo procedentes de las ventanas sino también de lo que en su momento fueron materiales de laboratorio. Las planchas del techo habían caído sobre las estanterías, volcándolas o sobre las luces. El lugar disponía de varias salas, entre ellas lo que sería el despacho del señor Collins, pero también muchas habitaciones de puertas robustas y fuertes, pues estaban intactas a comparación del edificio, algunas tenían dentro lo que en algún momento se llamó cama. Solo quedaba el esqueleto metálico y oxidado de lo que eran. En el despacho Jake encontró toda clase de papeles tirados así como de botellas y demás.
Jake estaba acabando de revisar la última sala cuando al girarse su mano pegó contra una estantería haciendo que se le cayera el mechero.
- Mierda, mierda, mierda- se maldecía mientras pisaba una llama que empezó a extenderse por los papeles que parecían haber estado mojados con algo inflamable por lo rápido que se extendió la chispa.
Un humo negro se extendió por la habitación, en apagarse por fin el fuego, escapando por unas rendijas de ventilación y los agujeros del techo. Jake tosió mientras agitaba la mano para acabar de disipar el humo y se agachó a recoger su mechero.
- Que desastre, menos mal que no llevaba zapatos nuevos- suspiró Jake observando su suela ennegrecida. Entonces alzó la cabeza hacia la pared- ¡Pero que...!
El humo se había impregnado en las paredes dejando entrever palabras grabadas en ella, muchas ilegibles por el poco humo que salió y otras por la falta de pared en esos trozos. Jake en salir de su asombró sacó el teléfono y fotografió apurado lo que había encontrado. Nadie haría fuego dentro de un laboratorio y menos si estaba la policía investigando un caso de robo y asesinato. Jake elaboró una improvisada antorcha con la que humear las paredes del laboratorio. En muchas paredes había grafitis hechos por chavales que debían usar el lugar para las fiestas. Aun así, donde más encontró fue en una habitación pequeña donde tuvo que usar una palanca para abrirla. En acabar de fotografiar, comprobó que las letras que había descubierto al principio ya habían desaparecido, por lo que volvió a su coche con todas las fotos que pudo hacer.
Ya sentando frente al volante fue examinando una a una la caligrafía de las habitaciones: En una habitación hubo dos personas diferentes, en otra solo había escrito uno, pero en otra ya había hasta cinco clases de letras. Había palabras en diferentes idiomas, cosa que dificulto el entender que ponía. Jake sacó un cuadernillo de la guantera y empezó a escribir en limpio todo aquello entendible.
"Ayuda" "Help me" "no olvides" "solo es un sueño, solo es un sueño..." "auxilio" "Yo soy yo" "Las personas de blanco son peligrosas" "Sé que no me queda mucho, dejo esto aquí para darte ánimos, aguanta, sea quien seas. Te compadezco" "Pronto seré libre" "La oscuridad es muy grande" "tengo miedo" "Nunca vi el mar, siempre deseé ver el mar, si el mar, un profundo azul en el cual desaparecer" "Esto es una agonía" "No quiero más dolor, ¿cuándo cesaran?" "No me puedo creer que por mucho que grites nadie te oiga, donde estoy" "Otra vez, solo se oyen gritos de agonía y dolor, cuando cesara, no puedo más me voy a volver loca" "Hoy se han llevado a otro" "¿Porque nadie viene a por mí?" "Mamá, papá os quiero mucho"
Y así Jake extrajo palabras, frase incompletas o sin sentido de las fotos hasta que llegó a dos de las más importantes y conservadas.
"No quiero olvidar, tengo miedo, no quiero que me olviden. Soy Nana y no sé cómo he llegado aquí. Cada día es insufrible. Duele, me duele hoy también. Soy Nana, me llamo Nana no me llame como un animal. Llego varios días sin dormir, han empezado de nuevo las pesadillas. Ellos solo mira. Muchos ojos. JAJAJA. Solo se tú, ¿pero quién eres tú? ¿Soy yo?. No sé cuánto llevo aquí, solo no quiero más dolor. Les sigo la corriente. Hoy, he matado a uno. Era él o era yo. Rojo, la sangre no se va de mis manos. Me doy asco. No recuerdo mi cara, empiezo a olvidar las cosas. Solo tengo que obedecer. Sí. No pensar en nada, dejar que los demás decidan. Soy... ¿Quién soy? Ya hace tiempo que lo he olvidado, mi nombre, o cualquier detalle, ya he olvidado... porque escribía y quien es esa Nana que escribe. Yo no estoy loca, son los demás los que están mal. No más descargas por favor. Hoy se acabará todo, por fin la oscuridad ha aparecido. Siiiii, la oscuridad lo envolverá todo y me llevará con él. No más dolor, no más tortura, no más blanco, por fin el negro lo cubrirá todo incluso estas manchas de sangre."
- Dios santo, pero que ha ocurrido ahí dentro- se horrorizaba Jake mientras acababa de escribir las últimas palabras. Pasó a la otra- Esta no pinta mejor.
"G.C ; M.C; N.F; O.A; Y.R; M.F; W.S; J.H; P.D; K.G; Los tipos de blanco; G.C ;G.C. Los odio. Hay que eliminarlos, no deberían existir, son escoria. Da igual, tras las experimentaciones perderé todo, desde la voluntad individual a estos sentimientos. Me limitaré a esperar. No hay más. Solo dolor en este pozo de oscuridad blanca. Incluso la noche es mejor. Los gritos de los demás te molestan al principio. Pero eso al menos demuestra que están vivos, por ahora. No los quiero conocer. Si me los encuentro, me veo obligado a matarlos. Cuántas vidas se habrán llevado mis manos. No debo de ser humano. Una bestia me pega más. Ya me da igual. Sé que de aquí no saldré si no me vuelvo el ser que ellos buscan. Lástima de ellos, tengo ganas de destrozar sus yugulares con mis manos. Solo un poco más, pronto eliminaré todo rastro de esta existencia. Haré desaparecer todo al igual que le hicieron a Él. Aun oigo su voz llamándome, me está esperando, le iré a buscar y pondré paz a su agonizante vida. Solo espera un poco más, pronto, pronto todo terminará." 
"Noir, tú que gobiernas desde las sombras. 
Capas negras, negras almas.
 Por favor, oye el llamado de aquellos llantos. 
Solo tras tus cálidas manos manchadas, 
La profundidad del infierno ardiente traiga, 
Descanso a todas las almas marcadas."
Jake no pudo descifrar más contenido por el idioma, algunas veces francés, que se mezclaba. Como comisario sabía que esto no le proporcionaba nada. Ni tampoco valía la pena desenterrar un hecho ya sepultado y cerrado por los años. Aun así, sabía que lo que había encontrado era muy peligroso y que si no vigilaba podría perder la vida en las entrañas de la oscuridad. La relación de Noir volvía a aparecer.

Los asesinos de Noir

Mal día de entrevista


"La popular cantante de pop Violet ha sido vista con el famoso modelo y actor Andry. ¿Puede ser este el nuevo romance del joven modelo? Fuentes comentan que ambos han sido vistos a la salida del prestigioso restaurante "Deunidó". Esta presunta relación podría ocasionar conflictos entre los fanáticos que la cantante y los del modelo. [...]"

- ¡Pero qué es esto! ¡Y estas fotos!- Se enojó Violet zarandeando la revista.- Manager...

- Sí, la he visto. Pero no es más que cotilleo que todos quieren escuchar, solo están sacando las cosas de contexto. Así es la fama y todos quieren aprovecharse de cualquier descuido.

- En esa cena había más personas a parte de nosotros...- dijo haciendo pucheros- Quiero pillar al fotógrafo y a quien redactó este articulo y castigarles... Haciéndoles escuchar mis canciones hasta que se vuelvan tan fans míos que ya no se atrevan a difamar a mi persona.

Aquel comentario, más el gesto de la chica, hizo que tanto el manager como el estilista presente soltaran un "oooh" de lo adorable que se veía haciendo pucheros.

- Por cierto, ¿Qué toca hacer ahora?- preguntó mientras el estilista acababa de cepillar el pelo.- ¿Tengo algún espacio en la agenda?

- Ahora toca hacer una entrevista para la canal de televisión MFS, tienes una pausa para comer, a las 15h entras a una sesión de fotos para la caratula del álbum, cuando se termines toca dar los últimos retoques al vestuario del próximo concierto y tendrás el resto de la noche libre. Pero no te quedes hasta muy tarde, mañana por la mañana hemos quedado para grabar una "featuring"... bueno, una colaboración con un nuevo grupo que está causando furor entre los jóvenes. – dijo pasando las páginas de su agenda de cuero negro.

- Hum... Bueno, entonces ¿qué tipo de entrevista es? ¿aquella que me pasaste para que fuera memorizando?

- Sí, la has visto ¿no? Espero que no improvises de la nada y la líes en plató...

- Sí, sí todo controlado. ¿Y mientras sea mona y dulce todo bien?

- Bueno... Se natural. Tú y tu encanto triunfáis solos.

- Eres un encanto.- dijo levantándose.

- En tres minutos entras- dijo la voz de una chica tocando a la puerta.



El plató estaba fuertemente iluminado por los focos hacia una mesa baja y dos butacas que ocupaban una esquina mientras en la otra había unas altas gradas llenas de público tanto femenino como masculino, de edades diversas. Las cámaras apuntaban a la presentadora, quien llevaba un ceñido vestido rojo.

- A continuación tenemos el privilegio de entrevistar a la cantante de pop, Violet. Quién ha dejado un hueco en su apretada agenda para poder venir hoy en exclusiva. ¡Démosle un fuerte aplauso!

Las personas de las gradas se levantaron para aplaudir y silbar con entusiasmo. La cantante entró por la izquierda del plató saludando al público con el brazo levantado y vistiendo una falda plisada de franjas verticales blancas y negras, con una camisa y chaqueta torera a juego. Tras saludar a la presentadora se sientan en las butacas correspondientes.

- Estoy muy feliz de poder asistir al programa.

- Que va, el placer es nuestro. Nos entusiasma que hayas hecho un hueco en tu agenda para estar aquí hoy. Aunque escuche que hubo ciento incidente durante la grabación de álbum.

- Sí, pero fue algo peculiar. Un grupo de fans fue capaz de pasar las medidas de seguridad y entrar en el recinto donde estaba grabando uno de mis videoclips.

- Vaya, ¿ocasionaron problemas?

- Que va, fueron gente muy agradable. Aunque les pedí que no hicieran algo tan peligroso como colarse en un lugar de grabación. Pues había objetos peligrosos.

- Ya veo. Entonces, no perdamos el tiempo, pues tus fans están ansiosos por saber más sobre este nuevo discos titulado "Dawn Red Wings" que estará a la venta a principios del próximo mes.- dijo la presentadora colocando los papeles sobre la mesa- y dinos ¿alguna de las canciones esta dirigida a ti misma o a alguien en concreto?

- Hum... Todas las canciones en si llevan un pedacito de mí, por lo que más que dirigidas a mí, sería como exponer mi ser a los demás. Añadiría más, lo que me pasa, lo demuestro cantando para empatizar con los que me escuchan.

- Entonces, la canción "Broken Wings", que podemos escuchar ahora. ¿Qué es lo que quisiste expresar con esto?

- Bueno, esta canción la escribí antes de debutar como cantante. Y por aquel entonces hubo un incidente en un edificio y murieron muchas personas, entre ellas alguien muy preciado para mí. Por lo esta canción va dirigido a todas aquellas personas que perdieron a alguien especial, ya fuera familiar o no. – comentó bajando un poco la mirada apenada.

- Perdón por sacar un mal tema.

- No, no pasa nada, de eso ya hace bastante así que estoy bien.- dijo con una triste sonrisa.

- Está bien, sigamos. Recientemente se ha escuchado sobre una posible participación junto al grupo "More Lovers", conocidos por ML, cuyos miembros son exclusivamente chicos. ¿Es cierto?

- Por ahora es provisional la idea, pero en parte necesitaban a una voz femenina para su próximo tema, por lo que no me iba a negar en participa.

- Pero todos conocemos las canciones de ese grupo, ¿No será este un salto muy drástico dentro de tu repertorio normal?

- Puede ser, pero siempre he sido muy fiel a mis letras y mis fans, por lo que aunque junto a ellos pueda cambiar cierta temática mía, no me influirá. A no ser que mis fans empiecen a amar mi parte más rebelde y picante- dijo poniendo cara mona y pomposa.

El púbico saltó en gritos de conmoción. Violet les regaló una linda sonrisa.

- Ya se puede percibir que tus fans amaran cualquier faceta tuya.

- Eso espero- soltó una pequeña y suave risilla.

- Bien, antes de empezar el programa habíamos pedido al púbico que escribiera algunas preguntas que te quisieran hacer en unos papeles. Y de entre todos los presentes nos gustaría que escogiera algunas y las respondiera- dijo haciendo un gesto.

Entró un chico cargando una urna de plástico llena de algunos papeles. La colocó encima de la mesita y se marchó.

- Entonces ¿Cojo una al azar?

- Sí, por favor- dijo abriendo la tapa.

Violet deslizó la mano entre los numerosos papeles y sacó uno. Se lo pasó a la presentadora que lo leyó en voz alta.

- "De entre todas tus canciones, ¿Cuál es la que más te ha costado cantar?"

- Hum... Buena pregunta. Creo que esa seria "Control Amnesia". Tuve que practicar mucho la voz para llegar algunas notas muy agudas o grabes. Pues la canción hacia muchas subidas y bajadas de voz de golpe. A parte de que fue una de mis primeras canciones y me faltaba algo de práctica.

- Ha sido una buena respuesta, espero que su autor este satisfecho. ¿Pasamos a la siguiente?

La cantante repitió el proceso.

- "Tu vestuario tanto en los videoclips como en conciertos son impresionantes. ¿Tienes a alguien, escogen varios o los eliges tú?" Buena pregunta, hoy también viene muy guapa, permítenos verte bien.

- Muchas gracias- dijo levantándose y dando una vuelta para dejar ver bien sus ropas.- La ropa la suelo elegir yo, pero quien se encarga de mi vestuario tanto en los conciertos como en estas ocasiones es mi estilista privado. Sabe que ropa corresponde a cada momento.

- Contento tiene que estar tu estilista viendo lo bien que te sienta todo.

- Bueno, cojo una última ¿sí?

- Adelante, por favor.- recoge el último papel que Violet eligió- "¿Merece la pena sacrificar tu vida privada para alcanzar la fama?" Esta es una pregunta que se hacen muy a menudo las personas. ¿Qué dice usted, Violet, sobre esto?

- La verdad es que hay momentos en que si envidio poder hacer algunas cosas con la libertad con la que lo hacen otros, pero nunca me voy a arrepentir de mi elección. Fui labrando mi carrera con mi esfuerzo y dedicación y me niego a tirar la toalla después de poner tantos años, mi voz, en este mundo porque... Mientas haya una sola persona que siga cantando, tatareando o gustando mis canciones seguiré adelante trayendo nuevas canciones o creándolas para los demás las escuchen.

El público se levanta y aplaude con énfasis. Violet se sonroja y poco y toquetea su pelo algo nerviosa.

- Bueno, muchas gracias por haber venido a responder algunas preguntas y habernos dado algo de tu tiempo.

- No, para nada, ha sido todo un placer.

Ambas se levantaron y entonces una mujer empezó a bajar las gradas, los vigilantes la retuvieron mientras ella enfadada gritaba:

- Pero serás perra, te estas liando con Andry y encima presumes de ser fiel a los fans. Y que es eso de haberte labrado la carrera si sobornaste a las discográficas para que te hicieran el debut...

La gente alarmada empezó a inquietarse. Y entonces se escucharon tiros. Rápidamente dos guardaespaldas se llevaron a la cantante y a la presentadora fuera del plató mientras todos empezaban a escapar hacia la salida de Exit del lugar alarmados. Entre la conmoción se podía ver a un hombre con un tiro en la frente sentado en una de las sillas de las gradas del público. La policía no tardó mucho en llegar, analizaron las grabaciones y el escenario, hicieron preguntas a los presentes, buscaron pruebas, pero no encontraron al culpable.



- Violet ¿estás bien?, ¿quieres descansar o algo?- dijo el manager mientras permanecía sentado frente al volante de coche.

- No te preocupes estoy bien.

- ¿Segura? Te ves algo pálida...

- Estoy bien, llegas a ser un manager algo pesado...

- Lo hago por ti.

- ¿Sabes quién ha sido la victima?

- Aun no lo han hecho público.

- Bueno, no se le puede hacer nada. Vaya desastre, tenía que pasar durante mi entrevista.- dijo respaldándose en el asiento del coche. Suspiró y dio la señal para arrancar.- Seguiremos con la agenda programada. No puedo dejar que esto atrase mis quehaceres o que aquella mujer me quite fans con esas palabras difamatorias.



Al día siguiente se publicaba en la mayoría de los medios de comunicación la muerte de un líder de una red de prostitución y contrabandismo de menores durante un programa de la canal MFS. La muerte fue rápida, un disparo en la cabeza. Fuentes comentaba que aquel hombre se encontraba entre aquel público en busca de alguna victima a la cual secuestrar o para reunirse de secreto junto a otros secuaces o cómplices a él, la policía todavía no lo ha esclarecido.