Visita
Inesperada
Aquel extraño día, se levantó
temprano y mientras desayunaba, tocaron a la puerta. Se levantó a
mirar quien llamaba. Al abrir comprobó que era su padre que venía a
visitarlo. El cual llevaba al menos dos años sin verlo, desde que
dejó el pueblo donde vivían y vino a la ciudad a trabajar. Se
dieron un fuerte abrazo y le invitó a pasar a su casa. Charlaron un
buen rato de sus cosas y sus recuerdos. Él llamó a su oficina, para
decir que tomaría el día libre y no iría a trabajar. Los dos
salieron a comer y ha pasar todo el día juntos. Al final del día,
se despidieron y él le prometió que, cuanto antes, le devolvería
la visita. Al lo que su padre le contestó:
- Ojalá pudiera volver a venir a verte
yo, y no tuvieras que venir a ver me tú.
El hijo se sorprendió por su
contestación, pero no dijo nada. Había sido un día perfecto.
Por la noche, cuando llegó a casa,
cogió el teléfono y llamo a su madre para comprobar si su padre
había llegado bien. Su madre como si estuviera en estado de shock,
dijo:
- Pero que me dices, si tu padre lleva
un semana ingresado muy grave en el hospital. No quería contarte
nada hasta estar segura del informe médico.
Al mismo momento de colgar el teléfono,
la madre recibió una llamada, era el hospital, su marido acababa de
morir.