Tríos y Cartas
En el reino de Rogress, un grupo de ladrones empiezan a
coger gran renombre, dicho grupo es conocido como “El trío de cartas”. Tal
nombre viene porque tras robar aquello que buscan, dejan una carta del King o
del rey.
K-Odio que nos llamen el trío de cartas, ¿¡les parecemos una
baraja?!
Q-¿De quién fue la idea de avisar del robatorio en una carta
de Joker y después dejar la carta del rey?
J-Pues mejor eso, que la idea de la jefa, que nos quería llamar
el trío de lobos, ¡¡qué tipo de apodo es ese!!
Los tres protestaban, pero bien contentos que estaban
contando el botín. Este grupo de ladrones está compuesto por dos chicas y un
chico, aunque nadie les ha podido identificar por ahora e incluso dudaban de
que fueran chicas, pues su forma de luchar era muy buena. Se mueven rápido y no
permanecen mucho tiempo en un sitio. Y ya tienen puestos sus ojos en una nueva mercancía,
un colgante llamado El ojo del dragón. Para apropiarse del objeto, se
desplazaron a Darzal, la capital del reino.
K-Vamos a robarle al mismísimo Rey, quien lo hubiese dicho…
Q-Bueno, más bien el príncipe, el Rey creo que va no anda por
estas tierras…
J-Esto no va acabar nada bien…
Los habitantes del lugar estaban revolucionados, pues en el
palacio parecía ser que se iba a celebrar un baile de dos días para escoger una
esposa del príncipe. Esta ocasión les vino ni que bordada a los ladrones,
quienes ya tenían claro que el primer día explorarían el castillo en secreto y
el segundo robarían el collar.
K-Nos ponemos un vestido y entramos como si nada, ¡todo un
chollo!
Q-Nos compraremos unos vestidos preciosos, hum… pero no
pueden destacar mucho…
J-Y yo que hago, el lugar es solo para chicas… No me miréis así
que no pienso ponerme un vestido…
Las dos ladronas entraron con facilidad, aprovecharon el
primer día para explorar lo máximo posible y calcular la dificultad. Lo que no
se esperaba era que el príncipe posara sus ojos sobre la líder del grupo. Su
mala lengua, su poco respeto ante la realeza y la propia belleza de la chica empezó
a despertar la curiosidad del príncipe.
El segundo día se pusieron en acción, el chico preparaba el
carruaje para la huida, la chica preparaba la distracción y la líder se
encargaba de distraer al príncipe con el baile. Pero lo que no habían calculado
es que el propio príncipe llevaba el collar puesto. La líder se tuvo que dejarse
llevar hasta los aposentos del príncipe, donde en el momento en que la tumbo en
la cama, le golpeo en la nuca dejándolo inconsciente. Robo el collar, dejo la
representativa carta del King y dio la señal. Empezó una gran distracción,
entre las personas, por la entrada de animales en la sala, y entre el jaleo y
los animales, las dos chicas salieron de palacio. Los tres ladrones se salieron
con la suya y abandonaron el lugar lo más rápido posible.
K-¡¡El príncipe ese quería ponerme las manos encima!!
Q-Al menos el collar ha valido la pena
J-La que se va a liar… No, si tenemos cada idea…
(¿Continuara?)